lunes, 24 de mayo de 2010

CANTA UN HIMNO A CRISTO



Los santos que han tenido esta experiencia te invitan a buscar a Dios dentro de ti, a descubrirlo presente y amigo. Y después te invitan a buscarte en Él, a perderte en la Trinidad donde tu imagen está esculpida, como dice santa Teresa de Jesús. Juan de la Cruz te invita a contemplar en la Trinidad la fuente que mana y corre aunque es de noche, manantial de la vida, cauce de una sola agua que se ofrece a través de los tres ríos del misterio trinitario, manantial inagotable de comunión y de amor. Isabel de la Trinidad te invita a buscar al Dios vivo, que ha hecho de cada persona la casa de Dios, la casa de la Trinidad, y te invita a contemplar tu propio misterio y el misterio que tienes dentro, repitiendo su hermosa oración trinitaria: «Oh Dios mío, Trinidad que adoro...» Repite con la Iglesia llena de amor y agradecimiento:

«Gloria al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén».